
Siete países y cientos de sueños se dan cita en la capital del Meta
Por Gloria Esperanza Gomez Prensa 5-50 y Acord Meta
Con una intensa jornada de 24 partidos comenzó en Villavicencio la III Copa Internacional de Baloncesto Élite, Copa Llanera, certamen que reúne a delegaciones de siete países y que convierte a la capital del Meta en uno de los principales escenarios del baloncesto formativo en América Latina. El evento, organizado por Fredy Jácome, congrega a jóvenes talentos que buscan fortalecer su proceso deportivo y adquirir experiencia internacional en cada encuentro.
La competencia se desarrolla en las categorías U9, U11, U13, U15, U17 y U19, tanto en la rama masculina como femenina, con la participación de equipos provenientes de Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Panamá, Venezuela y Colombia. La diversidad de estilos de juego, metodologías de formación y características técnicas de cada país permite que los deportistas vivan una experiencia enriquecedora dentro y fuera de la cancha.
Por Colombia participan representativos de Arauca, Bogotá, Boyacá, Casanare, Santander, Norte de Santander, Cundinamarca, Huila, Magdalena, Valle del Cauca y Meta, delegaciones que llegan motivadas por la posibilidad de medirse frente a rivales internacionales y demostrar el nivel que vienen alcanzando en sus respectivos procesos deportivos. Para muchos jugadores, esta competencia representa una oportunidad de crecimiento, aprendizaje y proyección hacia escenarios de mayor exigencia.

La primera jornada se disputó en los polideportivos de los barrios El Danubio, Guadalajara, Las Camelias y Villa Johana, escenarios que recibieron el entusiasmo de deportistas, entrenadores y familiares. A partir de este 5 de octubre también se suma el Coliseo Los Conquistadores Álvaro Mesa Amaya, ampliando la capacidad organizativa del torneo y permitiendo el desarrollo simultáneo de los encuentros programados.

Además de la competencia, la Copa Llanera se convierte en un espacio de integración cultural y deportiva. Cada partido ofrece la oportunidad de intercambiar experiencias, fortalecer valores como el respeto, la disciplina y el trabajo en equipo, mientras los jóvenes atletas construyen amistades y comparten la pasión por el baloncesto. Villavicencio vuelve a consolidarse como sede de importantes eventos internacionales, impulsando el desarrollo deportivo y proyectando al Meta como un territorio comprometido con la formación de nuevas generaciones de deportistas.





